Regreso al futuro

por Fer Población

Hay veces, pocas, escasas, demasiado pocas y demasiado escasas, en las que el pasado entra en tu vida sin avisar y te arranca una sonrisa de “ojera a ojera” (me he acordado rubita). Hay días en los que entra en tu vida, sin avisarte alguien de tu album de recuerdos. Me ha pasado. El lunes.

Y es que también hay veces que el tiempo no marca distancias. Que entonas el “como decíamos ayer” y sigues con las risas que llevaban años en stand by. Son momentos en los que te das cuenta de lo mucho que has vivido, que ya no eres tan joven, que ya peinas canas (señores la barba también se puede peinar, sin bromitas), pero te alegras de tu bagaje emocional y sigues por la vida sumando experiencias en la espalda.

Los fantasmas del pasado se parecen mucho a Casper, son fantasmas amables que sin duda dan un vuelco en positivo a tu día en el momento en que se aparecen. Lejos de exhorcismo me declaro fan de estos fantasmas, de las visitas sorpresas y de las llamadas sólo para ver cómo estás.