Teoría de los tres segundos

por Fer Población

Algunos seguro que ya os he contado mi teoría de los tres segundos. Soy bastante pesado con ella, pero es que de verdad creo que funciona. Para los que aún no la conozcáis, y si os apetece, aquí os la dejo.

Pasamos por la vida de puntillas, corriendo, pensando más en el punto al que vamos a llegar que en el que estamos en este mismo momento. Y ese ansia por el futuro muchas veces nos desgasta, nos reconcome. Pasamos y pisamos con los ojos vendados tan centrados en lo que estamos haciendo que nos olvidamos de disfrutar todo lo que tenemos alrededor. Y eso, en muchas ocasiones, nos impide ser más felices.

Pero ¿y si le dedicáramos tres segundos a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida? Si vamos caminando por la calle y vemos un edificio que nos guste ¿por qué no parar tres segundos a disfrutarlo? Si nos ponemos por la mañana una prenda que nos gusta especialmente ¿por qué no dedicar tres segundos delante del espejo y ver lo bien que nos sienta? Si tenemos delante nuestro plato preferido de comida ¿por qué no tomarlo con calma y dedicar tres segundos a comprobar que efectivamente nos resulta agradable?

Son gestos pequeños, cotidianos, que no representan ningún esfuerzo. Pero estos pequeños gestos van a conseguir sacarnos una sonrisa. Y no olvidemos que el sonreír, el sentirnos bien hay que practicarlo.

A base de estos tres segundos, de estos pequeños momentos de felicidad vamos a ir consiguiendo descubrir aspectos positivos que antes pasábamos por alto. Vamos a ver la vida desde una perspectiva más positiva. En definitiva vamos a conseguir ser más felices.

Y es curioso, porque si nosotros somos más felices, vamos a tratar mejor a los que nos rodean. Seremos más amables, más comprensivos, estaremos más dispuestos a ayudar. Haremos que los demás también se sientan mejor.

Y son sólo tres segundos… ¿os sobran esos tres segundos para mí?