Dibujos “animados”

por Fer Población

Seamos sinceros, soy de una generación (o somos, depende del caso), que hemos salido un poco trastornados. Para mí que uno de los grandes culpables de mi estado mental (particular al menos), son los dibujos animados que veíamos de pequeños. Y es que empezamos acostándonos con un bicho feo y peludo que se llamaba Casimiro, que ya de remate al final te amenazaba con que si no te acostabas te volvía a cantar la canción. El bicho feo y peludo, se lavaba los dientes con una serpiente (y sin haberlo pensado me ha salido un pareado), se tapaba con un fantasma y dormía en un castillo donde se oían aullidos. Estupendo señores padres, todo eso era lo ideal para dormir tranquilo… y claro así estábamos todos con las bombillitas esas de la cara sonriente, la puerta abierta y la luz encendida… que te daban ganas de decir, pero papá seamos serios, déjate de luces ¡dame un arma por si me ataca la serpiente! Aunque lo más preocupante no era eso, sino ¿por qué narices Casimiro tenía que hablar con acento latinoamericano? ¿es que no era bastante con el castillo, la serpiente, el fantasma y el bicho feo peludo como para rematar con ese acento? Normal que muchos les tengamos manía a los argentinos, hemos tenido años pesadillas con ellos.

Pero la cosa no queda ahí… después pasamos a los dos culebrones más duros de la historia de la televisión. Ríete de Cristal, Pasión de Gavilanes o similares. ¿Nadie se ha parado a pensar en el argumento de Marco y Heidi? Pero por favor, que éramos niños… Marco un niño abandonado por su madre. Heidi una huérfana que finalmente era mandada a un hogar hostil. Vamos que si veías a tus padres salir de casa te entraba un acongojo que casi querías que llegara la serpiente a hacerte compañía.

Sigamos, sigamos, que la cosa no queda ahí. Los caballeros del zodiaco. Todos en mallas, de colores chillones, con disfraces y nombres como Pegaso, Andrómeda, Cisne o Fénix… ¿no os dais cuenta? es un grupo de Drag Queens en toda regla. Si a alguien, incauto y desprevenido, se le ocurría ir al colegio con ropa ajustada, colores chillones y haciendo bailecitos… tenía dos opciones: paliza antes o después de clase. Eh, pero si decía que estaba jugando a los caballeros del zodiaco aquí no pasaba nada… qué cosas.

Podría estar horas sacando series. Puede que algunos de vosotros (que no hayáis pasado vuestra infancia como yo en Castilla y León), echéis de menos Bola de Dragón. Fácil… ahí no se emitía. Quizás sea el motivo de que yo esté tan mal (o tan bien) ¿Qué habría pasado si yo hubiera visto esa serie? Esa es otra historia que debe ser contada en otro lugar.

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