No vuelvo a…

por Fer Población

No somos muy listos. Metemos la pata una y otra vez. Lo malo es que normalmente somos conscientes y hasta estamos orgullosos de ello. A mí me pasa. Quizá el más típico de estos “no vuelvo a” es el de no vuelvo a beber. Gran mentira. Ocultar información es mentir. La frase correcta sería “no vuelvo a beber… hasta el próximo viernes”. Primo de éste es uno que dice “no vuelvo a salir entre semana”. Mentira también. Sí que es cierto que muchas veces estas salidas intersemanales nuestras van sin premeditación o alevosía (nocturnidad, evidentemente sí), pero los efectos al día siguiente no suelen ser agradables en la mayoría de los mortales.

Las mujeres en este campo tenéis un grupo enorme de estas promesas al viento en el campo de la ropa. No me vuelvo a poner estos tacones tan altos que me hacen polvo los pies. No vuelvo a llevarme este bolso que no me cabe nada (que se podría acompañar por un no vuelvo a llevarme este bolso que nunca encuentro nada). No vuelvo a ponerme estos pantalones que me hacen un tipo raro. Los tacones, bolsos y pantalones mencionados… quedan en el armario para su próximo uso.

Los hombres, más básicos, solemos arrepentirnos más de nuestros ataques a la salud propia. Somos más del estilo de no vuelvo a poner tanto picante en la salsa. No vuelvo a dormir en el sofá viendo la tele. No vuelvo a leerme el periódico sin mis gafas. A los pocos días vuelta al ardor, vuelta al dolor de espalda y revuelta (guiño a una amiga) a la miopía.

Pero qué bien se nos da mentirnos a nosotros mismos. Qué contentos y satisfechos nos quedamos cuando lo decimos. Y sobretodo, qué gracia nos hace volver a caer en el mismo error. Oops I did it again!

Lo dicho… no vuelvo a escribir en este blog.

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