Desde Polonia con amor

por Fer Población

Últimamente con esto de la Eurocopa no hago más que pensar en otros países. Con los que jugamos, con los que vamos a jugar, con los que no jugamos, pero veo el partido…  el caso es que, lejos de lo que pensaba, me estoy dando cuenta de que no tengo tanto odio a otros países como pensaba, es más, me caen bien ¿me estaré haciendo mayor?

Puede que los franceses se miren mucho el ombligo, que pongan lo suyo por encima de todo. A mí eso me da cierta envidia. Si creyésemos en lo que tenemos en España la mitad de lo que creen ellos en sí mismos quizá no estaríamos metidos en este lío. ¡Y que venga alguien a decirme que no le gusta un buen cruasán!

Todos sabemos que a los ingleses no les sienta muy bien beber, pero tienen su extrema puntualidad y ese humor tan británico que nos ha dado personajes como Mister Bean (mmm esto no sé si es bueno o malo). Me gusta el respeto que tienen a las tradiciones. Me gustan sus valores, su sentido del honor.

A Alemania le tengo un cariño especial. Ya sé que en este momento con Merkel haciendo la puñeta queda mal decirlo, pero es así. Primero admiro a los alemanes por la capacidad de trabajo. Por cómo han sabido reconstruir su país a base de esfuerzo. Me gustan porque son gente directa, clara, honesta. Gente que va de cara y que se visten por los pies. ¡Y tienen unas jarras de cervezas que te puedes hacer unos largos!

Con los italianos tengo una anécdota curiosa. Hace años estaba de copas con unos amigos en una discoteca en Budapest. Se nos acercó un húngaro y me dijo… vosotros sois españoles. Yo, a cuadros, le respondí que por qué lo sabía. Fácil, dijo, son las cinco de la mañana, todos estamos muertos y vosotros seguís tan contentos, lleváis toda la noche a copas y chupitos, tonteando con la camarera y hablando con todas las chicas. Yo le comenté que podíamos ser italianos, pero no, según él si fuéramos italianos habríamos metido mano a las mujeres. Pues eso, que los italianos son como nosotros, pero algo más gamberretes.

Me dejo muchos países, lo sé, pero lo que quiero decir es que en tiempos que gracias al low cost viajar es relativamente barato, a más de uno le vendría bien salir a ver lo que hay fuera. Que sí, que en España se vive muy bien, eso es cierto, pero ni somos perfectos, ni tenemos toda la verdad. Ya vale de ver sólo lo negativo de los que no son como nosotros. Vamos a fijarnos en lo positivo que tenemos mucho que aprender y el saber no ocupa lugar.