Eurovisión… qué sin razón

por Fer Población

Me acabo de saltar una de las normas del periodismo, no meter rimas en los titulares. Me da igual. El caso es que esta mañana estoy leyendo el tema de Uribarri y la verdad que me da algo de pena, sinceramente es una persona que me cae bien. Quizá por eso he decidido sacar a la palestra, a mi palestra, el tema de eurovisión. Con todo el respeto para el señor Uribarri (y un abrazo grande a su familia) ¿para qué sirve Eurovisión?

Me resulta un festival casposo, anacrónico, hortera, que se mantiene por inercia pero sin interés alguno. ¿Alguien puede cantarme la canción que representó a España este año? Yo ni idea, la verdad. Es verdad que con el tema de Operación Triunfo se le volvió a dar importancia al concurso, pero la cosa duró unos años. Ya cuando Telecino (ahora Mediaset) compró el formato, se acabó el vínculo con el concurso. Y es que ya sabemos que es Televisión Española la que debe mandar un candidato a defender el honor patrio.

¿Hablamos de las deudas de TVE? Bueno, creo que de eso algo sabéis… y claro, lo mejor es dedicarnos a mandar a “alguien” para que cante “algo” con idea de ganar un “premio”. Y es que Eurovisión se está convirtiendo en frikivisión. Estoy por apostar que tras la actuación de la Rosa de España (uy, me he equivocado) la edición más vista en nuestro país ha sido la del chiqui-chiqui (el brikindans). Mención aparte de los logros y méritos de John Cobra. Pero lo malo es que, seguramente, John cobró. Cinco millones de parados y gastamos dinero en Eurovisión.

Y digo yo, como idea ¿y si el año que viene no vamos? ¿pasaría algo?

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