Accidentes por teléfono

por Fer Población

Si es que vamos como locos, en serio. Cada día más deprisa, cada vez queremos todo antes. Y tenemos la manía de ir mirando cosas con el teléfono al ir de un sitio a otro, y claro eso tiene sus accidentes. Lo curioso es que no me refiero a los conductores, hablo de los peatones. De verdad. Vas por la calle y ves cómo la mayoría de la gente va jugando con sus aparatitos (que nadie piense mal) y más de uno da quiebros a farolas a escasos centímetros. Nunca he visto ningún chichón, pero soy consciente de que los hay.

Estamos creando una generación de chepudos, encorvados y con dedos deformes… siempre alrededor de nuestro móvil, mi tesoro. Tenemos dependencia, mono y hasta nos dan los siete males si vemos que la batería se está agotando. Me confieso culpable de todos esos pecados. Es por eso, por el bien de los ciudadanos que desde aquí propongo una medida de interés público: farolas acolchadas ya.

Señora Botella, piénselo usted bien. La salud de los que vivimos en Madrid está en sus manos. Sin duda esta medida reducirá las bajas laborales, las visitas a urgencias y ya de paso mejorará el humor general. Que a todo el mundo le divierte darse un golpecito, pero hacerse una nariz nueva es otro cantar.

En esta línea de mejoras propongo la aparición de un nuevo funcionario público, el avisador de obstáculos. Persona dedicada a darnos un grito (muy español sin duda) en caso de guarrazo inminente. Además con esta medida estamos ayudando a reducir el paro. Todo son ventajas.

Los oculistas son los que de verdad están encantados con todo este asunto… estamos mutando a hombres topo y las gafas empiezan a ser tan habituales como el reloj, lo raro es la gente que no las usamos. Y todo por ver un whatsapp.

¿Os habéis dado cuenta de cuántos whatsapp que recibes al día son importantes, trascendentes, aportan algo… ? Yo la semana que recibo uno de estos, me sorprendo. Cierto es que el que espere que sea yo el que mande uno de estos… pues eso, que espere. El whatsapp, versión 2.0 de bbm, nació para decir chorradas. Por estas chorradas vamos por la calle medio ciegos, embobados y encorvados. Y por estas chorradas será mejor que alguien me pegue un grito de vez en cuando, o al final me comeré una farola.

Anuncios