Los paraguas asesinos

por Fer Población

No hay nada más peligroso que una señora mayor con un paraguas un día de lluvia. Eso es así. Ves desde lejos una especia de champiñón sin cabeza que se lanza hacia ti. Tratas de esquivarlo, quiebras a un lado, al otro, pero nada, te marca igual que si fuera Pepe, no entra a tus amagos y te acabas llevando un golpe fijo.

Los días de lluvia la Seguridad Social debería recomendarnos llevar gafas protectoras para proteger nuestros ojos. Más de un parche han causado las varillas de los paraguas fijo. Me gustaría saber quién diseño esos remates metálicos al final de las varillas de los paraguas… ¿un ninja para usarlo de arma? ¿un policía para abrirse camino en las manifestaciones? ¿simplemente un cabrón? De verdad que eso está puesto a mala idea… cada día de lluvia como hoy que llego con los dos ojos sanos dan ganas de gritar más que si hubiera ganado la champions. Y es que me he dado cuenta de algo fundamental. Con dos gotas que caen todo el mundo abre el paraguas. Pero no es por el hecho de no mojarse, es para defenderse.

Pero claro las señoras mayores, que es de lo que hablamos hoy, si ya hacen lo que les da la gana por la calle a diario por derecho de canas (cruzan donde quieren, se paran donde quieren, van por donde quieren, compran… mmmm bien comprar compran lo que pueden) con lluvia más. Porque encima esconden su rostro en el paraguas y se permiten agresiones anónimas. Si una abuela atracara un banco sería con un paraguas seguro.

Además si os habéis fijado el modelo de paraguas de abuela es muy concreto (dejamos de lado el apaño bolsa de plástico en la cabeza que eso es otro cantar). Se trata de un paraguas plegable para que entre en el bolso (en ese bolso tamaño abuela que te entra un paraguas y un seat panda), de color marrón parduzco y con un estampado de cuadritos. Todas tienen uno a menos que haya sido sustituido por el siempre útil paraguas de publicidad. Muy apreciado por las abuelas por su esencial condición: es gratis. Y es que si algo es gratis una señora mayor irá a por ello fijo. Ya puede ser un kilo de patatas o tatuarse el conejito de playboy. Gratis, lo quiero.

En fin que espero que deje de llover para volver luego a casa. No por no mojarme, que me seco y listo, sino más bien por no quedarme tuerto, que dos ojos son para toda la vida a menos que una señora mayor con paraguas decida lo contrario.

Anuncios