Seamos creativos

por Fer Población

Como estamos en crisis he decidido que voy a inventar algo nuevo y revolucionario que a todo el mundo le guste y que me haga ganar mucho dinero para poder dedicarme a la vida regalada del no hacer nada. La idea en sí no es nada mala ¿verdad? El problema viene cuando nos lanzamos a pensar en esa idea genial. Yo, después de darle muchas vueltas, que eso de dar vueltas a las cosas es algo que se me da bastante bien, he decidido que ya tengo la clave. He pensado en ponerle un palo a un caramelo para poder ir comiéndolo despacio y no necesitar tenerlo todo el tiempo dentro de la boca. Gran idea. Sólo tiene un pequeño problema, que ya está inventado, se llama piruleta.

Pero es que la mayoría de las cosas que están sacando últimamente ya están inventadas. Lo que más gracia me hizo fue una casa rural que ofrecía una terapia de desconexión tecnológica al no poder usarse móviles, ni tablets, ni portátiles… vamos a ser señores genios. Eso se le llama casa del pueblo. Si tenéis vuestro negocio en un sitio tan lejano de la mano de Dios que no llega ni la cobertura del móvil no hace falta que os montéis películas.

Llegas a cualquier restaurante de esos que el cocinero (ahora chef) lleva su nombre escrito en la chaquetilla y lo primero que te suelta es que su cocina se basa en productos de temporada dando protagonismo a los ingredientes. Vale, pues lo que hacían las abuelas toda la vida. Iban al mercado, compraban lo que había y si los ingredientes eran buenos pues la cosa se podía comer. Si eran malos se comía de todos modos, que había hambre. Pues eso que ya estaba inventado.

En televisión les gusta la frescura del directo, lo de antes. Y ahora me salen con la moda vintage… es que no puedo eh. Al final me voy a cabrear, me lanzo al monte con un rebaño de cabras y me paso el invierno ahí dejando el mundo de lado. Aunque me temo, que eso tampoco es muy original.

Anuncios