Encierro domiciliario

por Fer Población

Este fin de semana he estado encerrado en casa, sin salir, sin mirar por la ventana, sin hablar por el móvil. Yo en mi casa conmigo. Y nadie más. Y la verdad es que no ha estado mal. Hay veces que necesitas estar contigo. Pensar en lo que tienes, lo que quieres, a lo que aspiras y lo que crees que puedes conseguir. Cuando te das cuenta que eso que he mencionado antes no coincide es cuando empiezas a detectar que tienes un problema, aunque eso ya lo sabía.

Estar solo, vivir solo y tener la certeza de que nadie va a venir a visitarte te permite ciertas licencias. La comodidad se convierte en tu único elemento a tener en cuenta. Unos calzoncillos y una camiseta (ambos viejos, por supuesto) son una indumentaria perfectamente válida, más si tenemos en cuenta el afán nudista de mis vecinos que ponen la calefacción para pasar más calor que en agosto. Para mí que esos adorables ancianitos se montan unas orgías de escándalo y claro, a cierta edad, uno no puede dejar que el frío afecte a la “cosa”. O eso me ha dado por pensar a mí.

Otra ventaja de estar solo, puedes ver varias cosas a la vez, a tu ritmo, lo que te apetezca. Suelen decirte, es que así realmente no ves nada. ¿Y? a mí me gusta. Este fin de semana he visto cuatro partidos de fútbol, uno de fútbol sala, cuatro partidos de tenis, un gran premio de F1, un partido de baloncesto además de series y películas varias. En el sector películas podemos incluir Grease y El Gato con Botas. Vivo solo y veo lo que quiero.

Además las comidas no tienen que ser algo ordenado. Pasan a ser un “a ver qué me apetece ahora” donde el dulce y el salado se combinan sin orden alguno. Puedes comer un cola cao con galletas con una empanadilla de chorizo de postre. Vamos, no es que puedas, es que yo lo he hecho.

Y vas paseando tu cuerpo de la cama al sofá sin orden ni horario alguno, en mi caso, en mi casa, ya en plan profesional, incluyo en la ecuación un nuevo sofá por lo que me fui decantando por tres elementos sin orden ni concierto.

En todo este caos sólo me ha dado por hacer una pequeña reflexión. Si yo estoy en arresto domiciliario, pero del de verdad, el que dicta un juez, tendría que moverme en unos 40 metros cuadrados, pero si el arrestado es Cayetano… ¿él puede moverse en 400 metros (por decir algo)? Pues no me parece justo.

Lo dicho, que el finde que viene puedo volver a encerrarme, o no.