Regañadores y regañadoras

por Fer Población

Hay gente que tienen auténtica afición por eso de regañar. Casi ni te has movido y ya te está cayendo la bronca. Igual sólo me pasa a mí. Igual que soy muy regañable, no sé. Lo curioso es que muchas veces la misma gente que te regaña hace lo mismo que tú o peor. Ve la paja en el ojo ajeno (aunque esta expresión nunca me ha gustado mucho, manías mías) y la viga se la pasa por el arco del triunfo. Con un par.  Tío que llegas tarde… a ver si siempre te espero yo… por eso para un día que soy puntual… lo dicho con un par.

Las regañinas más curiosas son las que te ganas por favores. Por molestarte en hacer algo por los demás. Que muchas veces nos creamos obligaciones y servilismos nosotros solitos. Igual sólo me pasa a mí.

Y junto con la regañinas viene esa preciosa frase de “yo no quería decirte nada, pero te lo dije”. Vamos por partes, por un lado si no querías decirme nada… cállate. Sé coherente, es más sencillo. Por otro lado si ya me lo dijiste ¿qué necesidad hay de repetirlo? si yo me acuerdo, no se me ha olvidado. No seas repetitivo. Invierte tu tiempo en algo más productivo.

Según nos vamos haciendo mayores somos más de regañar, aunque a veces hay auténticas regañadoras precoces. Juegos olímpicos de regañar ya. Conozco más de una que optaría a podio al menos.

Pues eso que hoy he escrito algo más tarde en el blog y me han regañado.

Anuncios