Comida fea marina

por Fer Población

Está claro que las cosas que salen del mar bonitas, lo que se dice bonitas no son. Que siempre he pensado que el primero que se comió una langosta tenía que tener un hambre terrible. Y acertó plenamente, eso es verdad, pero el hombre le echó un valor que no es ni medio normal. Yo si no sé lo bueno que es eso antes me como una estrella de mar, por ejemplo, que son mucho más bonitas.

Pero vamos que que la familia de la langosta (de la cual ella es la reina) va por el mismo camino. Las cigalas, bogavantes, gambas, quisquillas… tienen el mismo perfil griego y cara de alien cabreado. Siguen estando bien ricas.

No es lo único feo que sale del mar. Un rape… feo con dolor. Por algo le llaman el pez sapo. Y es que en el fondo los feos tenemos cositas buenas por dentro.

La mesa de las navidades, para el que no conozca los productos del mar, se parece más al museo de los horrores. Pinzas, cáscaras, antenas, ojos saltones… y nosotros, tranquilamente nos lo comemos. Pues oye que nos quiten lo bailado, o en este caso lo comido.

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