El concepto Makelele

por Fer Población

Vaya por delante que la idea no es mía. La he tomado prestada, copiado, robado… en fin que no es mía. Pero es que es verdad. Nos guste o no todos hemos sido Makeleles alguna vez. No pongáis la mente sucia, nada que ver con desnudeces. A lo que me refiero es que todos hemos tenido que ser peones currando en la sombra para que algún otro que aporta matices se lleve el gran mérito.

Esto en navidades se multiplica. Los makeleles sacan la vajilla buena del sótano, la suben, llevan los platos, vasos, cubiertos a la mesa, van a buscar las viandas… para que luego alguien (que suele ser mujer) ponga dos flores y un lazo y el mérito es suyo. Qué injusto. Todos somos makeleles.

La clave de ser Makelele es llevarlo con orgullo, pensar que de esas felicitaciones que oyes, que van dedicadas a otra persona, una parte es tuya. Y tener siempre presente que Makeleles somos más. Pensemos en la decoración de una casa. El mérito es del decorador o, en caso de no haberlo, de la dueña de la misma. Pero hay que subir muebles, montarlos, pintar, poner suelos, colgar cuadros y mil cosas más de las que me estoy olvidando por no ser experto en la materia (un taladro en mis manos puede ser un arma de destrucción masiva).

Desde aquí quiero hacer un llamamiento. Quiero que surja el espíritu del makelelismo. Que nos sintamos orgullosos pese a ser manejados. Makeleles unidos jamás seremos vencidos.

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