Los prófugos del hogar

por Fer Población

Todos los que tenemos casa (por desgracia como se están poniendo las cosas ya no todo el mundo tiene una), sabemos que hay una serie de elementos, de utensilios, de enseres, que viven con nosotros, pero que a la mínima se esconden por más que intentemos buscarlos. ¿Debido a su timidez? Pues puede ser, qué quiere usted que le diga.

Sin duda los reyes del escapismo son los calcetines. Mucho se ha dicho, escrito, escuchado y leído acerca de los abandonos de estos insumisos de tela que pasan de sus servicios para su nación pédica.  Pero no son los únicos, ni mucho menos. ¿La garantía de la nevera? ¿dónde está cuando se la necesita? Pues de copas con los calcetines, claro está.

El libro que te prestaron y han pedido su extradición no aparece, está agachado pidiendo asilo político. Tus zapatillas calentitas ahora que empieza el invierno se han ido de vacaciones a las Bahamas. La sal se ha ido a casa de la vecina. Puede que simplemente es que esa sal no sea tuya, pero a fin de cuentas el resultado es el mismo.

El caso es, que te pongas como te pongas, los que viven en tu casa están en tu contra. A ver si me voy a poner farruco y los desahucio. Ojo que he dicho farruco y no farruquito, que por eso he dicho desahuciar y no atropellar. Que yo al entrar en otro piso viví un tiempo con colchón en el suelo y no había ni puertas en el baño… pero esa es otra historia.

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