Los matices de los años

por Fer Población

No nos engañemos, en el fondo por más que nos hagamos mayores nos siguen gustando las mismas cosas. Lo que sucede es que ahora, por aquello de quedar bien, por el qué dirán, buscamos camuflar nuestros actos. Un amigo te comenta “oye si quieres vente el viernes a casa y tomamos una copa mientras te enseño el cuadro que me regaló mi tío” pues bien, el cuadro te da igual. Lo que quieres es la copa. Y eso, de toda la vida, por más que pasen años, se ha llamado botellón. Es así.

Que vale que ahora el alcohol viene en botella y no en brick, que vale que ahora se enciende la tele conectada al disco duro y no una cassette para oír música, que vale que ahora los vasos son de cristal y no de plástico (con el riesgo que eso conlleva), pero sigue siendo un botellón. Y punto.

¿Alguien quiere ver mis cuadros?

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