Cosas de la Constitución

por Fer Población

Hace un par de días os comenté que una buena amiga me había dado la buena nueva de su reciente matrimonio, el caso es que ayer quedé con esta amiga, con su víctima (también llamado prometido) para hacer las presentaciones de mi novia. Hasta aquí todo normal.

El caso es que de camino al sitio en cuestión, que luego hubo que cambiar por aquello de las novias, sus vestidos y los regímenes (ayer se lanzó una teoría que dejo abierta para que opinéis… ¿pedir matrimonio es una forma sutil de decirle a tu chica quiero que pierdas algo de peso?), nos encontramos con uno de los componentes de la pareja contraria aparcando. Casualidades de la vida sitio de aparcamiento al ladito y llama a ella para guardarle el sitio.

El caso es que iban pasando los coches haciendo amago de aparcar. Está ocupado. Él, cual guardia urbano, plantado de pie en mitad de la plaza. Cuidando su tesoro mejor que Casillas la portería del Madrid (si se le rompen dedos no vale). Plantado a lo Gandalf delante del Balrog… ¡No puedes pasar!

Pues llega una chica y decide aparcar sí o sí. De habla raro. Dos opciones, extranjera o con un chicle del tamaño de un balón de playa. Pensemos la primera. La chica dando marcha atrás y él, haciendo frente a las dificultades. Se plantaba inmóvil y lanzaba frases de aliento… atropéllame, no me voy a mover.

Y digo yo… a ver campeón si lo que pasa es que te has pensado mejor lo de casarte… díselo. Eso de intentar suicidarte, o que te suiciden, es feo. Yo ya veía al chico de rodillas llorando y gritando a la conductora… vamos… a que esperas… acaba con todo esto… Y es que como ya os dije, organizar una boda tiene tela.

Lo curioso. Llega la verdadera dueña de la plaza de aparcamiento, cuando la que pudo ser agresora se había ido. Lo de la verdadera dueña de la plaza de aparcamiento, viendo la actitud de él no quedaba duda alguna. Parecía los de Verano Azul. De la plaza de mi novia, no me moverán. Aparcan. Y sube de nuevo, andando esta vez (con lo que su poder de matar disminuyó bastante) la posible agresora.

Diálogo de besugos.

Ella: eres un incívico, si no tienes coche no se puede guardar un sitio para aparcar

Él: qué pasa que esa ley está escrita en la Constitución?

Ole

Que digo yo, que si todas las leyes tuvieran que estar en la Constitución en vez de ese librito esmirriado, que da penilla de verlo, debería ser del tamaño mínimo de la Espasa Calpe (para los de la ESO, la Espasa Calpe es una enciclopedia… uy perdón, perdón, son muuuuuuuchas páginas webs impresas y puestas juntas formando bloques que se llaman libros). Que la verdad, cuando en el colegio te soltaban el rollo de la Constitución Española, te mandaban comprarla para hacer un trabajo y el librero te daba eso… Podías pensar en dos cosas, una… cojonudo ya me lo han dado resumido… dos… joe con el librero, me ha dado la edición para niños.

Lo dicho, la Constitución tiene estas cosas.

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