Grandes mentiras de la infancia

por Fer Población

Yo hay cosas que no entiendo. Muchas. Puede que no sea muy listo o simplemente que empiece a estar escaso de neuronas. Quién sabe. Pero tengo dudas. Enigmas por resolver que me atormentan desde pequeño. Vamos a ver, si David el Gnomo es siete veces más fuerte que yo ¿por qué le preocupa que le pise si es que estoy cogiendo setas? Chico pues con esa fuerza que Dios te ha dado me apartas y fuera. Tampoco es necesaria la violencia eh, un empujoncito y listo. Qué manía por agobiarse.

También tenemos a la abeja Maya que vive bajo el sol… ¿y si está nublado se muere? ¿si hay claros y nubes se convierte en una abeja zombi? ¿the walking bee… o, the flying bee? Lo dicho, más dudas.

Marco recorriendo el mundo él solo para buscar a su madre, pero si a mí no me dejaban ni cruzar la calle… que tenía que darle la mano a un adulto. Igual Marco iba pidiendo a desconocidos… ¿le importa ayudarme a cruzar’ es que pierdo el tren a Roma. Te dejaban muy claro que no aceptaras golosinas de desconocidos, pero cruzar podías cruzar con cualquiera.

Los tres mosqueteros… vale, bien. Pero el protagonista es Dartagnan… que no es mosquetero hasta casi el final… ¿no se podían haber currado un poco más el título? Una idea… así de primeras… “Dartagnan” ¿cómo se os queda el cuerpo?

Los niños vienen de París, y por una semillita o piense usted el símil que quiera. Pero ¿y los pitufos? Porque que yo sepa pitufina sólo había una… y un papá pitufo… eso sí que es familia numerosa… la pobre pitufina tiene que estar agotada de tanto parir pitufos porque son un montón. Debe ser que un embarazo pitufil dura nada y menos, así se explica que les diera tiempo a ser tantos.

Dudas que tiene uno… cosas tontas que pienso y a pesar de ello digo.

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