Peleas nocturnas

por Fer Población

Mi almohada me ha dicho que el edredón la mira mal. La pobre. Y es un follón la verdad. El edredón dice que está triste, que nota que en breve quedará relegado a un armario y pasará unos meses sin que le preste atención. Y yo no quiero que lo sepa, pero la verdad es que tiene razón. La almohada se lo ve venir, y por eso se crece y le hace rabiar. Es difícil poner paz entre ellos.

Me dan unas noches que no son normales. Que si el edredón se revela y escapa por la tangente, que si la almohada se molesta y corre detrás suyo… y yo en medio de todo este follón me veo con el culo al aire y el cuello torcido. No hay derecho.

Y amenazo. Vaya que si amenazo. Son varios los días de exilio al sofá que convive en perfecta relación con la mantita azul. Con ellos da gusto. Sea la hora que sea tienen un guiño y un rato para recibirme con agrado. Pero es raro. Uno que es tradicional es de siesta en sofá y dormir en cama. Manías.

 

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