Todo fachada

por Fer Población

¿Alguna vez habéis visto abierto un ordenador? Pero no de los portátiles, de los trastos de toda la vida, de esos que tenían (y tienen) CPU o también llamada torre. Es un fraude. Uno piensa que ahí dentro habrá piezas de tecnología puntera del siglo XXI con un estilo Men in Black. Nada de eso. Lo que hay es mucho espacio vacío, cuatro tornillos y unos cables de colores más tipo película de serie b de los años 80. Lo miras por fuera y parece que el aparatito es capaz hasta de organizar el tráfico de Madrid, lo abres y te conformas con poder jugar al solitario sin que se quede colgado. Todo fachada.

Pero no son los ordenadores lo único que son todo fachada. Con las películas nos hacen lo mismo. Ves un trialer de una película y parece que es el colmen de la diversión, la acción, el romance o lo que sea que trate la película. Vamos que seguro que a todos os ha pasado eso de estar en el cine y comentar en los trailers “esta tiene buena pinta”. Pues lamento decirte que normalmente te engañan. Recuerdo hace años que fuimos los amigos de Santander a ver “Más allá de la aventura”. La cosa prometía… pues era la historia de Heidi. Todo fachada.

Pero no queda ahí. Todos hemos pensado qué tienen los presentadores de telediario debajo de la mesa. Todos nos los hemos imaginado con chandal y pantuflas, escondiendo la Cuore y un sanwhich de nocilla para los ratos en los que no están ellos en pantalla. Lo mismo pasa en las barras de los bares o las mesas de los caterings. Por delante, de cara al público, todo impoluto y reluciente. Miedo da lo que puede haber ahí detrás. Si Chicote tuviera que revisar estos sitios acababa con Ramsey en alguna institución mental. Tanta pesadilla tiene que acabar pasando factura. Vamos digo yo.

En los hoteles pasa lo mismo. Hasta el hotel más lujoso del mundo tiene esos pasillos grises con luces de neón rancias por donde pasea el personal. Y con moqueta claro, la moqueta no puede faltar. La moqueta es a los pies, lo que un pañuelo de tela a la nariz. Se va llenando de mierda y te sigues frotando con él. Cierto que el pañuelo se lava, cierto que por la moqueta no sueles ir descalzo, pero precisamente es el sueles lo que me preocupa.

Fachada, todo fachada. Nos ponemos nuestro mejor traje con calzoncillos de aquellos maravillosos años. Compramos el macrotelevisor de plasma y usamos leche lidl. Compramos un cochazo, pero le hacemos las revisiones en talleres Manolo. Fachada.

Y, por desgracia, y cada vez más, a mucha gente les pasa eso. Son todo fachada, pero no tienen nada por dentro.

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