Envidia y odio

por Fer Población

Justo en esta época es en la que los sentimientos de envidia y odio se disparan. Vamos todos con el gruñido pegado a la boca y la mala leche por bandera. Y es muy curioso porque pasamos el invierno deseando que empiece ya el “calorcito” y después no paramos de quejarnos del “puto calor”.

El calor influye, cierto, pero a mí lo que más me incomoda y genera más animadversión son las diferencias entre los horarios laborales que experimentamos los trabajadores de diversas empresas. Vamos, que me toca los cojones que haya gente que tenga ya jornada intensiva y yo no. Hala ya lo he dicho.

Que son malos, muy malos, que se regodean y me lo echan en cara. Las fotos de piscinas, playas, paisajes, soles, cañitas… se van a disparar desde ya, lo sé. Mi envidia irá creciendo dentro de las paredes pistacho. Lo aviso, muerdo.

Qué decir de aquellos que se van de vacaciones en julio. Facebook debería tener un filtro para vacaciones. No se puede jugar así con los sentimientos de las personas. Es cruel, muy cruel. Pobres de nosotros, o más bien pobre de mí, porque creo que soy el único que hasta agosto no ve las tardes libres… julio en la oficina, qué delicia.

Quiero una caña por cada foto ociosa que colguéis, un pincho por cada estado que hable de diversión… fijo que voy a terminar borracho y pesando 200 kilos, que sois así de malvados.

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