Dormidos por la calle

por Fer Población

Es interesante ver cómo la gente va por la calle por la mañana… muchos suelen ocultarse detrás de las gafas de sol con la idea de esconder las legañas y las ojeras. El truco es viejo, pero sigue funcionando. Puedes deducir los hábitos de transnochancia de una persona en función del tamaño de sus gafas de sol. Cuanto mayores son las gafas, más horas invertidas en la noche tiene su poseedor. Se rumorea que existen casos de personas que directamente se han comprado una escafandra de buzo. Gente del tipo Pocholo o Ronald el Gordito (para Mou the real one).

Otro modelo que cada vez veo más es el (o la) que se pasa todo el camino jugando con el móvil. No nos engañemos, eso no es trabajar, ni informarse… es jugar, es trastear, cotillear… lo malo de estas personas es que tienen riesgo de accidente. Es probable verlos estampados en farolas o pegados al parachoques de algún todoterreno. Van como locos. En ocasiones se han producido enormes colisiones entre personas de gafas de sol grandes y otros mirando el teléfono. Al levantarse del suelo ambos se han sentido perdidos y desubicados y han tenido que llamar un taxi porque fuera de su rutina ya no sabían a dónde tenían que ir.

Pero lo que sin duda más me llama la atención son las mujeres que salen en pijama a la calle. Que a mí no me engañan, que eso no es un pantalón de tela. Es un pijama y punto, si los hay con florecitas y todo. Y es que las mujeres ahora nos quieren colar el gol para poder estar más agusto ellas. No cuela, que a mí me encantaría poder ir el calzoncillos y con camiseta ahora que hace calor y no.

Una mujer en pijama, con gafas de sol y mirando al móvil es lo más parecido a un sonámbulo que puedes ver por la calle. No hay que molestarlas que podrían salir de sus ensoñaciones y no hay nada peor que una mujer cabreada. Bueno sí, dos mujeres cabreadas.

Anuncios