Grandes inventos españoles

por Fer Población

Los españoles tenemos momentos, ratitos, instantes en los que nos da por pensar. Y pensamos eh. Y de esos ratos en los que nos ponemos a pensar hemos hecho grandes aportaciones a la humanidad. Vamos que nuestra vida no sería lo mismo sin el cerebro español. Que ahogamos y torturamos nuestras neuronas en alcohol, cierto, pero las pocas que nos quedan les sacamos jugo.

Empecemos hablando por el autogiro, que más adelante pasaría a ser el helicóptero. ¿Qué sería de una peli de acción americana sin un helicóptero suelto? La cosa perdería mucho. El helicóptero es el transporte vip de los héroes de acción… y esa toma con la puerta de atrás de un helicóptero bajada, las hélices rugiendo y el héroe arma en ristre y la heroína forzando el golpe de cadera… mítico. Os pongáis como os pongáis eso con un tractor no es lo mismo. Pierde glamour la cosa.

Dos objetos que nos definen perfectamente, que son esencia de España y que muchas veces olvidamos son la bota y el botijo, españoles por supuesto. El arte de beber de ambos se está perdiendo. Es más los pocos entrenados cuando tratamos de beber de ellos adoptamos una postura en la que perdemos toda nuestra dignidad. La postura a la que me refiero tendría los siguientes pasos:

– primero abrimos las piernas como si la ropa interior puesta fuera de alambre de espino (hablo de una hipótesis, desconozco el motivo, y quiero seguir así, por el que alguien podría llevar realmente ropa interior de alambre de espino).

– segundo sacamos tripa y nos inclinamos para adelante imitando al noble animal del sapo.

– tercero ponemos morros tipo Esther Cañada

– cuarto alargamos las manos con la bota o botijo y lo vamos levantando hasta que sale el chorro. Puede que este gesto tenga alguna reminiscencia religiosa y se trate de ofrecer el trago a dios.

El resultado es siempre el mismo. Nos mojamos y apenas bebemos. Con la bota tenemos un interesante premio adicional: nos manchamos.

Sigamos viendo inventos. De toda la vida es el refrán de la letra con sangre entras, vamos que las cosas se aprenden a palos, y eso del palo se nos ha quedado grabado en nuestra mente. Si quiere limpiar el suelo sin hacerte daño en la espalda… pues un palo y tienes una fregona. Si quieres comer un caramelo y tener pinta de cochinota… pues un palo y tienes un chupachups. Un palooooo.

Y hay más, pero para eso tenéis wikipedia. Españoles tenemos que seguir pensando, el futuro del mundo depende de nosotros.