Chicote ha vuelto

por Fer Población

Un personaje donde los haya. Especial, diferente, curioso… con pinta de labriego y chaquetillas de corazones. Lo dicho, curioso. De esas cosas que uno ve y tiene que mirar de nuevo. Pero vamos que a mí me cae bien. Y creo que me cae mejor desde que mi hermana Maca se estuvo ayer metiendo con él. Meterse con Maca siempre ha sido una de las aficiones de la familia.

Estoy hablando del programa “Pesadilla en la cocina”. Los que somos frikis de estas cosas (y yo lo soy de muchas) somos más de la versión original, de Gordon Ramsey, una especie de lord inglés con la mala leche de una manada de caniches. Ejemplo: has puesto tanto aceite en este plato que EEUU está pensando invidarlo. Ole. Que Chicote lo intenta, que saca su carácter de mastín para pegar dos ladridos, pero un mastín nunca podrá ser un chihuahua (y yo conocí a la auténtica chihuahua cabreada). Chicote es más de acudir a los clásicos españoles en vez de tirar de ingenio (esto es una puta mierda).

La estructura del programa… pues muy parecida todos los capítulos… Chicote llega, come fatal, se saca la comida de la boca (detalle esencial ya que no percibimos lo puta mierda que es lo que está comiendo), se caga en todo viendo cómo trabajan con los cocineros orbitan alrededor de él ya que al señor es más sencillo saltarlo que rodearlo y al día siguiente…. una manita de pintura, unas lágrimas de compromiso tipo programa de Telecinco y la puta mierda se convierte en producto de El Celler de Can Roca (iba a poner El Bulli, pero ya no…).

Insisto que el programa me gusta. Sólo le veo un problema… miedo me da pensar que salga alguno de los sitios donde yo he comido, quién sabe lo que podemos adivinar. Los estómagos españoles, forjados a base de chorizo, sangría y panceta aguantan casi todo. Pero casi.

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