La culpa es de mis padres

por Fer Población

Y lo digo totalmente en serio. La culpa la tienen mis padres, que esto no se puedo, que vivo en un sin vivir. Que estoy frustrado como ser humano y como animal de compañía. Que yo ya lo sabía, pero lo he vuelto a comprobar. Y es que no es justo que mis padres nos hayan enseñado demasiado bien a disfrutar y apreciar lo bueno. Puede que por eso siga soltero.

En este caso me di cuenta visitando con mis padres ArteMadrid el domingo. Tranquilos que no voy de pedante, ni de cultureta, pero sí es verdad que el arte me gusta. Me pasa como con el vino, no soy un entendido, sólo sé lo que me gusta a mí y no. Pero ya es casualidad que el cuadro al que me fui del tirón era el más caro de toda la exposición. Tengo una puntería…

Mal papá, mal mamá. Que estamos en crisis, y claro que no digo que no me guste el chope, que tiene su gracia, pero un buen jamón ibérico de bellota (de Guijuelo, por supuesto) es otra cosa muy diferente.

Ay que han hecho un monstruo de mí. Aunque, si lo pienso un poco mejor… gracias papá y mamá, porque no sólo habéis conseguido que sepamos disfrutar de las cosas buenas, sino que también nos habéis enseñado a disfrutar de una tasca, de un botijo, de un paquete de pipas y un banco con amigos, de una peli de Adam Sandler (quizá en esto mis hermanas no estén de acuerdo).

Siempre me han dicho que para tener buenos modales en ocasiones hay que saber perderlos. Eso te permite actuar de forma  correcta, y por tanto disfrutar, en cualquier ambiente. No tiene sentido comer las gambas con cubierto en la barra de una taberna, ni tampoco está bien ir a una boda en zapatillas. Cada cosa en su lugar y a su momento.