El título para el final

por Fer Población

He oído muchas veces que cuando estás escribiendo algo, un artículo, un post, un cuento, una película, un libro… hay muchas personas que dejan el título para el final. Que es lo último que eligen. El título tiene que ser algo que llame la atención, que defina el total del producto, que consiga que los que lo oyen o lo leen se sientan inspirados a profundizar en la obra. Normalmente yo el título es lo primero que escribo, pero es que creo que ya os habéis dado cuenta que yo soy yo y mis manías.

Si el título es importante tenemos que pensar que a fin de cuentas el título es el nombre de la obra, por tanto el nombre es también muy importante. No me refiero a nombres de personas, porque esos a fin de cuentas nos vienen dados, y en muchas ocaciones, aunque pensemos que el nombre de alguien es feo, cursi, hortera… siempre acabamos llegando a la conclusión que el nombre es culpa de sus padres, así que no hay que hacer sangre en este punto.

Pero hay nombres de empresas, de negocios, de locales, de mascotas… y en esos sí que hay cada uno que se luce. Pero con ganas. Todo esto viene porque ayer, viendo la serie “Con el culo al aire” (españolada donde las haya, es decir, de las que me gustan) dicha serie era patrocinada por Melones Bollo.

Vamos a ver ¿soy el único que opina que este nombre es poco adecuado? Porque los melones siempre han sido metonimia de los atributos femeninos y el bollo, pues pensad en el rollo bollo. Melones bollo debería ser más patrocinador del día del orgullo gay, vamos tendría más sentido. Melones bollo, vaya melones… estoy pensando en varias que podrían protagonizar la campaña.

¿No habrá nombres para tener que poner ese? Melones la Huerta, pues todos tan contentos ¿no? Hay nombres que no pegan. Un dentista que se llame Dr Terrón (existe de verdad) o incluso la lotería que en Chile la llaman la polla, que puede ser la idem si te toca, pero los nombrecitos se las traen.

Voy a montar un bar que se llame tante lejos, un médico podría día ser el doctor mento, un hotel que se llame la noche en vela… estos sí son inventados, pero vamos, que sé de uno que llegó y con sus arrestos (por no decir cojones) le puso a un libro la historia interminable, eso no es precisamente algo que te dé ganas de abrir el libro… y sin embargo ha sido, y es, uno de mis libros preferidos.

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