Soy yo

por Fer Población

Soy yo. Todos mis yo. Cada uno de ellos. Soy un yo yo. Subo, bajo y no paro de moverme. Nunca se sabe qué yo soy, qué yo viene, qué yo traigo de frente o llevo a la espalda. No me pidas ayuda, ni siquiera lo sé yo. Todos somos muchos en uno. Y cambiamos, y evolucionamos y nos movemos en arenas de las que salimos o nos hundimos. Depende del día, depende del yo.

Y mentimos, a diario, porque decir la verdad a medias es la mayor de las mentiras. Manipulación informativa que decimos los periodistas, pero nunca la ejercemos (ironía, ironía, ironía). ¿Quién es? Soy yo. Sí, vale ¿pero cuál? Sé sincero.

¿Eres la persona que se come el mundo, o el que se siente un aperitivo? ¿Eres la persona segura o la que entona el “y si” como mantra? ¿Eres el amigo de los niños, o Herodes con almorranas? Porque todos, todos y cada uno de esos, eres tú.

Y están ahí, y se pelean, y se llevan mal, o bien. Y vienen juntos y de la mano. O de uno en uno, o en pactos, o en guerras. Vienen por dentro y por fuera. Por mail, por whatsapp, por teléfono, en persona.

Los hay que vienen mucho, los hay que vienen poco. Los que vienen en fechas concretas, los que vienen sin avisar. Los que se echan de menos y los que no sabes cómo echar. Pero todos ellos soy yo. Soy yo ¿me abres? Pues depende.

Yo soy yo y mis circunstancias. Más bien depende de mis circunstancias soy un yo. Por eso no puedes decir “yo quiero ir al cine”. Mi yo, el de ahora, en este momento, quiero, quizá otro yo, no, así que no sé.

Lo dicho que soy yo. Tú decides si me abres. Tú te arriesgas a quién puede entrar.