Mujeres que no me gustan

por Fer Población

No me gustan las mujeres que no comen. Que pasan el día contando calorías y privándose de bocados de felicidad. No se trata de pasar la vida con un bocadillo de panceta en la mano, pero hay que disfrutar.

No me gustan las mujeres que no beben (los hombres tampoco). Mi abuelo siempre me dijo que no me fiara de alguien que no bebe, que seguro que tiene mucho que esconder.

No me gustan las mujeres que se emborrachan y van por los suelos (los hombres tampoco). Y no, no me contradigo con la frase de antes, es simplemente que todo tiene un punto justo. Cierto que a veces no me gusto a mí mismo.

No me gustan las mujeres que llegan tarde. Pero tarde. Las excusas de ya estoy saliendo (y oyes la ducha), llevo en cinco minutos (llega en media hora), tardo un momentito (lo mismo que tardaron en construir las pirámides) me ponen nervioso porque siempre he pensado que mi tiempo vale, al menos, tanto como el suyo.

No me gustan las mujeres que dan por hecho que las vas a invitar. Creo que soy una persona generosa y soy muy de pagar, pero sentirme obligado… no.

No me gustan las mujeres que van pensando siempre que se van a manchar, o contaminar… que van siempre andando de puntillas por el mundo y tocan las cosas con guantes de plástico. Me gusta la gente que se implica, que se deja llevar, que sabe comer con las manos y mancharse de barro. Y que al hacerlo no dejan de ser princesas.

No me gustan las mujeres que viven en Telecinco. Que siguen la dieta de Jorge Javier o los consejos de belleza de la Esteban. Es un mundo que desconozco y pretende seguir así. El que dice que hay que saber de todo… se equivoca.

No me gustan las mujeres que no sonríen. No podría vivir con alguien que no tiene sentido del humor.

No me gustan las mujeres que llevan vestidos largos en verano. Puede que sea una manía, y no digo que tengan que ir enseñando pierna todo el día. Hay pantalones.

No me gustan las mujeres retorcidas, con falsas intenciones y que viven de fachada y apariencia. Me gusta que enseñen lo que son, lo que hay, y ya después veremos si mutuamente nos llamamos (la atención o por teléfono).

No me gustan muchas cosas, pero sí me gustan las mujeres.

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