Suave

por Fer Población

Llegó como las semillas de diente de león. Balanceándose coqueta suspendida en un susurro. Lentamente fue encendiendo la luz de nuestros corazones y clavando sonrisas por cualquier lugar que fuera. Sonaba a casa, a manta en el sofá, a cola cao con galletas. Buscaba en los rincones más seguros donde todos nos escondemos y se sentaba ahí, con nosotros, dentro de nuestra alma, simplemente a charlar.

No sé muy bien si está, estaba o estará. Juega con sombras chinas y retazos de sonrisas que compones en tu mente y jamás puedes dejar de escuchar. La necesito. Y tú, y tú, y tú.

Apenas nos roza, con una suave caricia que dura una vida y jamás puedes olvidar. Se esconde pizpireta en los rayos de sol, los copos de nieve, las copas de los árboles y los mil y un motivo para dar un paso más.

La conoces, sabes su nombre, la necesitas. Se llama esperanza.