No y no

por Fer Población

No, ya no me fío. Lo siento, no. Ya no creo que no se pueda lavar más blanco, no creo que los yogures me ayuden a ir al baño. No sé si a la parrilla sabe mejor, ni tengo muy claro que Marina D´or sea el destino perfecto para mis vacaciones. Sé que no por ponerme desodorante de una marca (axe) vaya a ligar más (o algo). Por más que pinte mi nevera de rojo no salen cocineros de ella y no tengo nada claro que todo el mundo vuelva a casa por navidad.

Y es que ayer la publicidad me superó, pasó por encima mío, me pegó un adelantamiento que aún me tiene con las piernas tiritando. La culpa: melones bollo patrocina Top Chef. Lo primero, vamos a ver ¿quién ha elegido el nombre? Si parece más de Chueca que de frutería… señora ¿le gustan los melones? pues viva el rollo bollo… hombre… pues no sé.

Pero es que es me suena a Mortadelo y Filemón, a Martes y Trece, a Cruz y Raya (ahora José Mota, por cierto ¿el otro de Cruz y Raya se habrá ido a montar un chiringuito con el tercero de Martes y Trece?)… vamos a broma.

Que nadie se confunda, que esos melones están buenísimos. Sí me gustan los bollos (soy un gran lesbiano), es más recuerdo que estos melones antes estaban “garantizados”, es decir que si uno no estaba bueno ibas a la frutería y te daban otro. Como maniobra de marketing funcionó, aunque luego ya comenzó la picaresca española y claro cuando las marujas llevaban una rodajita cortada con láser (del estilo de la loncha de jamón que te ponen en el cien montaditos) para conseguir un melón nuevo… hubo que acabar con la campaña.

Ahora que lo pienso, los mejores melones son los Bollo y los de Villaconejo… en fin, mejor no seguir por ahí.

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