Gaumaryos

por Fer Población

Por ti, por mí, por nosotros y, sobretodo y sin duda, por muchas veces. Gaumaryos. Para los no instruidos en la materia, que estaréis ahora mirando la pantalla pensando que definitivamente me he vuelto tonto (que puede ser) os comento que ésa es la expresión que se emplea en Georgia para brindar. Pero Georgia la de verdad, no esa mierdecilla en EEUU.

Y si uno va a Georgia, y si encima va a una boda, los brindis caen por doquier. Muchos, muchos, muchos. Georgia qué gran país y qué buenas personas.

Y llegas perdido, pero poco a poco le pillas el gustito y te encuentras a ti mismo dentro de esa vorágine de acontecimientos (Lost and found). Es evidente que una buena guía ayuda mucho en estos casos, Helena por ejemplo, aunque tengas que arrancarla de su idilio con Morfeo. Pobre. Pero ya graduada Cum Laude y miembro de pleno derecho de nuestra pequeña gran familia.

Y te llevan con el coche regalando la vida y persiguiendo a los novios en plan marica el último. Que en Georgia no conducen, se agreden con los coches. Y te sientas en una mesa con comida para un regimiento y bebida para un ejército. Pues nada, te remangas y te pones manos a la obra. A por ellos, abre el bar y empezamos.

Pero después, llegas arriba, a la montaña. Observas el paisaje que se te marca en los ojos y en el pecho. Miras con palabras tratando de describir y descifrar la grandeza de lo que te rodea. Y sobretodo de los que te rodean. Los que trajiste de España y los que encontraste ahí. En Georgia cuando haces un amigo, es un amigo para siempre y es evidente que el mejor momento para beber (y para vivir), siempre es ahora.

Tenéis que ir, de verdad, de corazón o de rodillas… como queráis, pero id. A vuestra vuelta sólo podréis dedicar una palabra a esas gentes y su país: gracias.

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