Guiri con obras

por Fer Población

Tengo una amiga que ha decidido que soy guiri en Salamanca. Guiri, turista, que estoy de paso. Vamos que me ha colgado el cartel de madrileño y ha decidido que Salamanca no es para mí. Que ya no podría volver, que no me adaptaría. Pues tenemos un problema, y de los serios. Porque si está claro que a Madrid no me acabo de adaptar y a Salamanca tampoco… al final voy a tener que marcarme un Ikea y constituir la república independiente de mi casa. A ver si Mas y Junqueras tienen el mismo problema que yo y por eso están liando la que están liando…

Vale, reconozco que como voy poco voy tirando de topicazos salmantinos. Que me sale comer hornazo, que me gusta ver la Plaza Mayor y que el pincho de panceta no lo perdono. Uno, tampoco es que me vaya a por la panceta como zombie a por cerebros.

Como os digo esta niña tiene tan claro que ya soy foráneo que decidió que el lugar perfecto para tomarnos algo era en la Plaza Mayor. Mejor dicho, en una terraza de la Plaza Mayor. Que el entorno lo merece, y es verdad que muchas veces a fuerza de ir con prisa, nos olvidamos de parar un segundo (o tres) a mirar y admirar lo que tenemos delante. Bien. Lástima que las obras no hicieran la conversación tan agradable. Amena sí, pero eso es mérito de la compañía.

A fuerza de pensar quién queremos ser, a veces se nos olvida quién somos ahora. Es una lástima, pero es verdad. Alguien, curiosamente en este caso sí recuerdo quién y dónde, me dijo que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Pues tiene razón. Mi ratito en la Plaza Mayor no fue perfecto, pero bueno fue sin duda.

Anuncios