El lado libre de la cama

por Fer Población

Yo no sé tú, pero yo sí. Conozco gente que no lo hace, pero yo sí. Qué le voy a hacer, las cosas son así y es lo que hay. Yo dejo la mitad de la cama vacía. No es que mi cama sea enorme, no está mal, pero no es de esas que son más cuadradas qe rectangulares. Mi cama tiene sus 135 cm todos para mí. Bueno para mí y para Eurastio.

Me sobra media cama. Es un solar en espera de construcción, en búsqueda de un futuro que no sé si vendrá a ser mejor, pero al menos sí diferente. Pero la crisis, la burbuja inmobiliaria, mi yo mismo o vaya usted a saber mantiene el solar en obra y sin grúa a la vista.

El lado derecho de la cama, el que ahora es el mío. Antes era el izquierdo. Si alguien me preguntara el motivo no sabría qué decirle. Bueno, puede que sí. Es el lado más cómodo, el más cercano, el que hace ir menos lejos… sólo hay que sentarse en el borde de la cama y dejar caer la espalda. No hay que explorar, ni invadir, ni hacer el esfuerzo de ir más allá. Aquí me quedo, en mi rincón conocido y confortable y pare usted de contar. Puede que por eso siga teniendo un solar en construcción a centímetros de mí. Eso es algo que nunca sabremos ¿o sí?

Pero nos gustan las camas grandes, los platos de más, los metros cuadrados para coleccionar. Nos gusta que sobre. Caballo grande ande o no ande. No queremos estrecheces, menos en nuestra tarjeta. Y la realidad viene con el mazo a ponernos de rodillas y ver lo que hay más allá del espejo. Me sobra media cama y ya he pasado media vida.

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