Se regalan años de vida

por Fer Población

Voy como loco, con el mundo por montera y sin frenos que me paren. Voy sobrado, regalando, presumiendo de cuerpo serrano porque son los Serrano los que van a acabar con mi cuerpo. Nada de cuerpo latino, que esas son otras, yo soy más de postura fija y trabajo constante. Voy tirando años de vida y a este paso se va va la vida en pocos años.

Porque no aprendo, no me centro ni me centran. No sé decir no y no creo que quiera decirlo. Y entre día y día y noche y noche las anécdotas se empalman y los días se confunde. La noche me confunde, pero el día también.

Siempre se puede dar un paso más, forzar un poco más, jugar a la ruleta rusa y soñar con que la bala se ha ido por vacaciones a algún lugar de la Mancha de cuyo nombre no puedo acordarme. Porque las balas también necesitan vacaciones. Su corta vida puede ser el final de la tuya y mantienen su duermevela con el cargo de conciencia de saberse cargadas. Mala vida la de la bala.

Las cañas va creando las canas y los años regalados se pierden por el desagüe de más de cuarenta cervezas hoy. Los tiempos pasados no siempre fueron mejores, pero el presente se plantea borroso y la cabeza clama por retornar al encefalograma plano. Los ruidos se clavan como agujas y un escalofrío recorre la espalda con los golpes de martillo. Vamos, que tengo resaca.

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