Farinatic 

por Fer Población

Si hay algo que me gusta más que ir a comer con buenos amigos, es que estos buenos amigos vengan a comer a casa. A mi casa, me refiero. Creo que eso es algo que he sacado de mi madre, ella siempre ha sido (y es) una gran anfitriona. Y que nadie se confunda, ser un buen anfitrión no es poner cosas carísimas y estar todos como si nos hubieran metido un palo por el culo. No, no es eso. Ser un buen anfitrión es conseguir que todos coman, beban (lo de beber sabéis que es muy Población) y se rían como si estuvieran en su casa. 

El caso es que el otro día tuve unos amigos a comer en casa y me di cuenta de varias cosas. En realidad ya las sabía, pero más bien lo comprobé. 

Primero, el tema de lo tardabas que son las mujeres… Es cierto, pero los hombres también. Que yo empecé tomando el aperitivo con mi primo Jose y su novia Ana y Kike y Sergio llegaron a merendar. Kike en la ducha tarda lo mismo que los egipcios en hacer las pirámides, las obras del Escorial o Paquirrin en hacer la carrera. Eso sí, ya lo dice él mismo, compensa con otras cosas. Que está bien eso, que todos tenemos nuestras locuras y defectos y hay que equilibrar.

Segundo, el número de botellas va de la mano con el nivel de amistad. Y no, no me refiero a lo que pensáis de ir pedo y tener el momento exaltación. No, no es eso. Los españoles somos bebedores sociales, cuando estamos rodeados y bien rodeados, es cuando nos dejamos llevar. No como ingleses o alemanes, que esos van por libre. Pues eso que tan bien rodeado las botellas no caían, que eso es despilfarrar, las botellas de disfrutaban.

Y tercero, pero lo más importante. Las mujeres de verdad, las que valen la pena, las que merecen que les hagamos un monumento y las adoremos para siempre… Esas mujeres comen farinato. Eso es así y no admite duda alguna. Para ti, para el poco iniciado en salmantinismo que desconoce lo que es es el farinato diré que no sé cómo has podido estar tam perdido estos años, pero bueno, el farinato es un embutido a base de grasa de cerdo, anis, pimentón, cebolla y pan. Ligerito eh, pues eso.

Las mujeres de verdad, las que me gustan, adoran el farinato. Las sosas, pijas, barbies y demás se las dejo a otros. 

Y ahí Lucia sentó cátedra y nos dio una lección. Invita a una chica a farinato y la conquistas. Así sin avisar. Se abrió el cielo, vi la luz, me vine arriba… El farinato es la solución a mis problemas (aunque Sergio se empeñe en decir que no quita el ansia de dejar de fumar), a tomar por culo el meetic… desde hoy soy de farinatic!!! 

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