El cesto de las revistas

por Fer Población

Hace poco me he vuelto a acordar mucho de mi abuelo Fernando, de Abu. Por algo que se puede ver, pero que no todo el mundo entiende, solo una inmensa minoría, mi minoría selecta. Y una de las cosas (muchas y siempre con mucho sentido) que me decía Abu era “la familia te toca, los amigos los elijes, así que más te vale elegir bien a tus amigos”. No se me ha dado mal. Cuando alguien te abre su casa y estás como si fuera la tuya, cuando comes con la familia de alguien y sientes que es la tuya y cuando vas a conocer a un bebé y al despedirte oyes un “dile adiós a tío Fer” es que realmente he elegido muy bien. Abu puedes estar tranquilo. Lo que no está muy claro es si ellos han sido inteligente al elegir a mí, pero oye, ahora que se aguanten, que ya se ha pasado la garantía.

Haced un ejercicio mental. Tranquilos que no duele eh. Pensad en vuestra casa, bueno a ver un inciso, para aquellos que tengáis menos de 25 pensad en la casa de vuestros padres, que los cuatro muebles de Ikea a medio montar entre cuatro paredes llamado piso de estudiantes, no me valen como casa. Pues eso, pensad en vuestra casa, id recorriendo las habitaciones pensando en los muebles de cada una de ellas. ¿Habéis visto una cesta llena de revistas? Seguro que algunos, ilusos, diréis que no. Y sí, está ahí, escondida, insignificante, nimia… Pero está ahí. Lo que pasa es que nadie le hace caso, nadie se da cuenta. Todo lo que entra en esa cesta sufre el mismo proceso que las cápsulas del tiempo esas que se entierran, vamos que puedem pasar 25 años hasta que salgan de ahí.

Las revistas de estas cestas tienen noticias de actualidad como los ganadores del “Un, dos tres”, la boda de Lolita (la primera) o la separación de Mecano. Encuentras objetos de tecnología punta… Punta de sílex, porque vamos yo he encontrado la GameBoy, la blanca, la primera de todas. Sí, estas cestas son así, están ahí.

Seguramente estaréis pensando “vale sí, ha quedado claro que están ¿y?” Pues hoy, de broma (aunque muchas veces las cosas más serias se dicen de broma) mi amigo Carlos comentaba que le daba miedo que dada su reciente paternidad (¡bienvenido Gonzalo!) le daba miedo pasar desapercibido, quedar en segundo plano, vamos no pintar nada… Y yo le he dicho, pues sí, como las cestas de revistas.

Anuncios