La pila compartida

por Fer Población

Yo creo que todos lo hemos hecho, o que a todos nos ha pasado. Todos en algún momento nos hemos vuelto locos por casa buscando pilas porque lo que teníamos que usar se ha quedado sin ellas. Normalmente el mando de la tele suele ser el que más pilas acapara de la casa. No importa que la pila sea de la cámara de fotos, del ventilador, de algún juguete… Que tiene muchas opciones de acabar siendo la pila del mando de la tele. Porque es evidente que podemos vivir sin hacer fotos, pero eso de no hacer zapping está considerado como crimen contra la humanidad.

Pero no, no ha sido este el caso. Es más, yo, que soy mucho de ir a mi bola y estoy muy loco (aunque eso ya lo sabéis), le he quitado la pila al mando de la tele. Los tengo cuadrados eh. El caso es que el teclado de mi ordenador es inalámbrico, es decir, que va por pilas, y mientras estaba escribiendo mi columna de mañana para el periódico de Salamanca me he dado cuenta de algo curioso. Yo le daba a las teclas, pero no salía nada en la pantalla… En ese momento es cuando he empezado a sospechar que ese boton con un dibujo de una pila tachada que tintineaba en el teclado desde hace un par de meses igual quería decirme algo. Pero es que chico yo no soy como Gila, a mí no se me detiene con indirectas. A mí hasta que el teclado no se ha plantado y ha dejado de hacerme caso, no se me ha ocurrido tomar cartas en el asunto.

Y la verdad, cuando he visto que la pila se había agotado, he pensado en ponerme una chaqueta y salir a la calle a comprar otras. Pero no, era demasiado formal, demasiado germánico… No me pegaba. Así que me he entretenido buscando víctimas para un expolio, en este caso el mando de la tele, como ya he dicho antes.

Aunque sí debo confesaros algo, en cuanto termine de escribir esto el mando volverá a tener el poder. No es humando estar sin poder cambiar de canal sin levantarse.

 

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