Los Quioscos

por Fer Población

A mi hermana Maca de pequeña la llamaban Quiosco porque siempre llevaba una bolsa de chuches en el abrigo cuando iba a la guardería o al colegio. Y le siguen gustando, aunque ahora ya compra chuches VIP de una cadena en Madrid que las hace con zumo natural de frutas. Qué cosas.

Pero no es de eso de lo que quería hablaros. De pequeño pensaba que el de mi plazuela (esos sitios maravillosos en los que jugábamos, nos manchábamos y nos despellejábamos las rodillas) era el mejor quiosco del mundo.

Allí estaba al frente Heraclio. Por cierto, creo que siempre que oímos el nombre de Heraclio nos acordamos de Heraclio Fournier. Si las cartas no eran de Heraclio Fournier eran malas, pero muy malas. El señor Fournier hacía cartas para todo el mundo, para bancos, bebidas, fábricas de embutidos… Le debes grandes horas de mus (o similares) a este señor. Gracias.

En fin, que me voy por las ramas. Lo que decía, que yo pensaba que Heraclio regentaba el mejor quiosco del mundo mundial, pero resulta que hay muchos muy buenos, muchos que tienen de todo, como en botica, que puedes comprar los periódicos, pan, chuches (por supuesto), libros, bolis…

Si quieres un condensador de fluzo, pídeselo a Heraclio. Si quieres cuarto y mitad de cancamusa, pídeselo a Heraclio. Si quieres sangre de unicornio albino, pues lo dicho, a Heraclio.

Y resulta que ahora hay muchas cosas que no sabemos dónde podemos conseguir, porque muchos negocios están cerrados. Por eso, como idea, hablad con Heraclio.